Para mí, esta es una pregunta clásica, de las de toda la vida. Ya de jovencita mis maestros, los padres de mis amigxs, y cualquier adulto razonable que me rondase y estuviera al tanto de mis gustos, no se cortaba en pedirme explicaciones sobre ellos.
―¿Novelas románticas? ¡Uy! Con la de cosas interesantes que hay para leer, chiquilla ―me decían.
Cuando crucé al otro lado de la página para ser, además de lectora, escritora de romántica, el juicio se recrudeció.
―Si te gusta escribir, ¿por qué no lo intentas con la literatura seria? ―volvía a cuestionarme el universo.
Tengo que admitir que el adjetivo "serio" nunca me ha gustado mucho, la verdad. Sobre todo, si se aplica a la literatura y sirve para marcar el clasista baremo que separa a la buena de la mala. Cuando este es el caso, la palabra me huele a rancio, me suena a gris, me empuja a visualizar a señores con levita y monóculo tomando el té en algún club del Londres decimonónico, mientras hablan del tiempo ―porque, en realidad, no tienen nada más que decirse― queriendo sentar cátedra.
No soy seria, no me considero como tal. No del aburrido modo en que la gente concibe el significado de este vocablo. A mí, me fascinan los amores apasionados, las aventuras al límite, los villanos perversos y los héroes y heroínas dispuestos a darlo todo en la defensa de sus ideales. Me enamoran los libros que me hacen sentir y soñar, y es por esto que me rindo a la literatura romántica.
Pero si con esta razón aún no basta, y debo argumentar mis motivos, aquí van tres que considero de peso.
No soy seria, no me considero como tal. No del aburrido modo en que la gente concibe el significado de este vocablo. A mí, me fascinan los amores apasionados, las aventuras al límite, los villanos perversos y los héroes y heroínas dispuestos a darlo todo en la defensa de sus ideales. Me enamoran los libros que me hacen sentir y soñar, y es por esto que me rindo a la literatura romántica.
Pero si con esta razón aún no basta, y debo argumentar mis motivos, aquí van tres que considero de peso.
Leo y escribo Novela Romántica porque...
1. Hablan de sentimientos: de amor, sí; pero no solo del amor romántico. Pensar eso es quedarse en la superficie. Las páginas de la Novela Romántica están llenas de amor en la familia, entre amigos... ¡En la vida, en general! ¿Quién no ha sufrido con esa heroína dispuesta a sacrificarse a sí misma por el bien de su hermano/a? ¿Y qué hay del amigo/a leal que se mantiene del lado de nuestro héroe sin importar las consecuencias? ¡Pues eso! Que en un mundo donde los periódicos y la prensa no se cansan de servirnos en bandeja el lado más vil y cruel del ser humano, menos mal que tenemos estos libros para contrarrestar el amargo sabor de boca que puede dejar la realidad. Tanto, que, ahora que lo pienso, creo que los psicólogos deberían recetarlos. Su efecto en el cerebro es igual al de muchos medicamentos contra la depresión, con la ventaja de que resultan mucho más inocuos al organismo.
2. Gracias a ellas, puedo vivir todos los grandes amores que me de la gana: y tranquilamente, oye; desde el sofá de mi casa. Sin pasar ni frío ni calor. Sin sufrir ni la presión de los corsés que marcaban tendencia en la moda de los siglos pasados ni correr el riesgo de llevarme un balazo en una persecución por las calles del moderno San Francisco. Y, hablando de San Francisco, ¿acaso conoces un modo más económico de viajar? A Estados Unidos, Inglaterra... ¡La India! E, incluso, al pasado o el futuro. Además de en las farmacias, ¡que vendan Novelas Románticas en las agencias de viajes!
3. Por más grande que sea el problema, el Happy Ending nunca nos falla: y déjame decirte que, para tragedias, ya está la realidad. ¿A quién no le gustaría regresar atrás el tiempo para reescribir el final de alguna historia vivida y cambiarlo a otro más dulce? Con la Novela Romántica sabes que no habrá necesidad de cambiar las últimas páginas, porque siempre terminarán como deben hacerlo. Por grande que sea el impedimento que se alza entre nuestros protagonistas, el amor triunfará, los buenos obtendrán su justa recompensa y los villanos serán castigados. ¡Cómo debe ser! ¿Exagero si extiendo la distribución de este género literario a las clases de ética?
Podría seguir, redactar una lista muuuuucho más larga que esta. Pero sería hacerme pesada y, al final, la verdad es que todos mis motivos se pueden resumir en uno: leo y escribo Novela Romántica porque la considero un género digno, plagado de grandes historias, de novelas escritas con mimo y entrega y autoras/res que no desmerecen a los que trabajan cualquier otro género.
¡Hala! Ya está. A quedado claro, ¿no? Pues verás como aún voy a tener que seguir escuchando y respondiendo la dichosa preguntita. 😅
Y a ti, ¿qué te enamora de la Novela Romántica?
Podría seguir, redactar una lista muuuuucho más larga que esta. Pero sería hacerme pesada y, al final, la verdad es que todos mis motivos se pueden resumir en uno: leo y escribo Novela Romántica porque la considero un género digno, plagado de grandes historias, de novelas escritas con mimo y entrega y autoras/res que no desmerecen a los que trabajan cualquier otro género.
¡Hala! Ya está. A quedado claro, ¿no? Pues verás como aún voy a tener que seguir escuchando y respondiendo la dichosa preguntita. 😅
Y a ti, ¿qué te enamora de la Novela Romántica?

¡Hola Adriana! Me ha encantado tu entrada, y me he sentido super identificada. Estoy harta de que la gente piense que el género romántico no vale nada, cuando para mi gusto, es el estilo de libro que más refleja lo que es el ser humano. Además, creo que sería incapaz de escribir otra clase de género, cuando me llena este tantísimo ^^
ResponderEliminar¡Seguiremos disfrutándolo siempre! :) Un abrazo
¡Hola, Luna!
EliminarEstoy completamente de acuerdo contigo. El amor (en cualquiera de sus formas) es algo que los seres humanos experimentamos a diario. ¡Y pobre del que no lo haga! Así que no entiendo por qué esa manía de despreciar un género que, como bien dices, refleja lo que somos.
Pero bueno, nosotras seguiremos disfrutándolo. Tanto leyéndolo como escribiéndolo ;-)
Un beso, y gracias por pasarte y comentar.