miércoles, 25 de diciembre de 2019

Feliz Navidad, de parte del Grinch 🐉

Que está aquí, conmigo. Más concretamente, dentro de mí. El peludo bichejo verde anda de okupa en mi cuerpo desde el momento en que los aromas navideños empezaron a recorrer la ciudad. Con lo pequeñaja que soy ya te imaginarás que la convivencia con él, en un espacio tan chiquitín, no está siendo sencilla. Por lo menos, cómoda no. 

Aquí lo ves, al muy descarado; sentado en mi estómago y bebiéndose
mi té con toda la desfachatez del mundo.

No me gusta la Navidad. Lo digo así, a las claras, por si, a pesar de la tontería del Grinch, todavía no lo habías notado.
Sin embargo, no siempre fue así. Hubo una época, no tan lejana, en que estás fechas me encantaban. Cómo para no hacerlo, si en ellas se condensan muchas de las cosas que más me gustan: vacaciones, frío, regalos, un montón de pelis románticas pululando por la tele me pregunto por qué se harán tantas ambientadas en la Navidad, cuando está constatado que son una prueba de fuego para la supervivencia de la mayoría de las parejas 🙄 y licencia para comer tanto dulce y lo que se tercie como se nos antoje. Si a la lista le sumamos que todavía conservo la fascinación que tienen los bebés por todo lo que sea brillante y de colorines... ¡¿Cómo podría resistirme al encanto de estas fiestas?!
La cosa empezó a cambiar con el fallecimiento de mi abuela. Y la magia se esfumó por completo cuando mi madre la siguió. El de la pasada Navidad es uno de los recuerdos más tristes que guardo. 
Sin embargo, no he venido a desahogarme. Hoy no. Estoy aquí para cumplir con la tradición y desearte una muy:

 ¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!


Sí; sé que me lo podría haber currado más, en vez de recurrir a la manida frase que se usa para estos casos desde tiempo inmemorial. ¡Menuda escritora estoy hecha! Pero es que yo también ando de descanso, y creo que mi creatividad ha aprovechado la coyuntura para irse de vacaciones a Honolulú, como muy cerca. Aún así, aunque el mensaje no sea el más original, te aseguro que va cargado de buenos deseos y que parte directo de mi corazón. 
Un millón de gracias por haberme acompañado este año 2019, y espero que sigas a mi lado, como poco, también en esta nueva década que estamos por inaugurar. 😉😚😚

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Llovía... (poema)

Llovía, y lo usé de excusa
para poner mi orgullo a salvo.
Aparté el paraguas, lo olvidé, 
dejando que mi corazón
se llenara de charcos.

Ridículo ardid de excelente resultado.
Nadie notó la verdad,
no hallé duda en los rostros
que me salieron al paso.

Tú dijiste adiós y el alma
se me deshizo en llanto.
Pero la tarde se pintó de gris
y el aguacero ocultó mi naufragio.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Mi país (poema)

Te asemejas a un país.
Uno que no está en el mapa.
Nación que solo encuentro
si busco dentro de mi alma. 

No tiene bandera propia,
himno, escudo o terreno.
Solo la piel que me entregas
cuando te entierro en mi cuerpo.

Me recuerdas a un país,
y no exagero en mi ensueño.
La patria está donde está el hogar,
y el mío lo encontré en tu cuerpo.