Queda el camino de antaño
enterrado en el cemento
que crea una nueva senda
libre de los destrozos del tiempo.
Hoy pasé por la calle
que lleva a nuestro colegio
y el suelo que un día pisamos
se sintió extraño bajo mi cuerpo.
No encontré en él muescas
de los recuerdos de entonces,
de tus pies y de los míos
que corren para llegar a clase.
Hoy regresé a ese lugar
y lo encontré distinto.
El niño que fuiste no estaba.

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