Cursor, ¡maldito cursor!
Te diviertes provocando.
Malicioso te haces ver y te escondes;
saltarín intermitente que busca hacerme daño.
Sabes que quiero escribir,
también que no puedo lograrlo.
Te alimentas del pudor a ser yo,
te aprovechas de mi miedo al fracaso.
Cursor que no tienes piedad,
portavoz de mi fracaso.
Visible muestra de lo que no puedo ser

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