El pasado lunes, en el Taller de escritura de Novela Romántica, hablamos sobre la narración y todos los elementos que intervienen en ella (tiempo, espacio, ritmo...). Como cualquier aspecto relacionado con la creación de una novela, la mezcla de estos queda a elección del que escribe. Está en el novelista, en su criterio y en el resultado que espera de su trabajo, velar por el desarrollo de la historia que está contando. Esto es así ya que, para bien o para mal (personalmente, me decanto más por lo primero) no existe la receta que nos guíe, marcando la cantidad de cada uno de los ingredientes que necesita la trama. Escribir es un proceso creativo, una manera de expresarse. Y ya se sabe que cada quien se expresa de una forma diferente. Es por esto que, cuando hablamos de escritura, siempre lo hacemos en base a pautas, nunca a verdades absolutas.
En el tiempo que llevo al frente del taller me he dado cuenta de que esto, que mi mente caótica y poco amiga de ataduras considera un campo de posibilidades infinitas, puede complicarse para las personas más racionales. Así que ando buscando un método científico con más ahínco que cualquier matemático 😜. Esta semana la suerte ha estado de mi lado y, bicheando por Internet, he dado con una sencilla fórmula que permite medir el ritmo de una novela. Basta con hacer una división utilizando el número total de páginas de la misma y el de escenas que tenemos en ellas. Y listo. Se supone que a mayor número de escenas, más amena y dinámica será la historia.
Solamente por pedir, diré que me falta una leyenda, tipo test de la SuperPop, que detalle cómo sería el ritmo dependiendo del resultado de la división. Algo tipo:
En el tiempo que llevo al frente del taller me he dado cuenta de que esto, que mi mente caótica y poco amiga de ataduras considera un campo de posibilidades infinitas, puede complicarse para las personas más racionales. Así que ando buscando un método científico con más ahínco que cualquier matemático 😜. Esta semana la suerte ha estado de mi lado y, bicheando por Internet, he dado con una sencilla fórmula que permite medir el ritmo de una novela. Basta con hacer una división utilizando el número total de páginas de la misma y el de escenas que tenemos en ellas. Y listo. Se supone que a mayor número de escenas, más amena y dinámica será la historia.
Solamente por pedir, diré que me falta una leyenda, tipo test de la SuperPop, que detalle cómo sería el ritmo dependiendo del resultado de la división. Algo tipo:
- De 0 a 5: Admítelo, tú novela es un ladrillo.
- De 6 a 11: Aceptable. Puedes estar tranquil@, no la utilizarán en las curas contra el insomnio.
- De 12 a 20: ¡Genial! A tu lector le va a dar un ataque al corazón.
La verdad es que yo no sabría decir qué número pude servirnos de referente para considerar que hemos conseguido un buen ritmo. En cualquier caso, recordemos que no se trata de meter escenas simplemente para que haya muchas, y que estás deben tener siempre una intención y aportar algo a la historia.
El post original puedes leerlo aquí. El artículo es muy bueno y da bastantes ideas para aprender a manejar el ritmo narrativo.

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