miércoles, 20 de junio de 2018

¡El próximo 6 de septiembre!

Esta es la fecha de publicación de Es medianoche, Cenicienta. Me lo confirmaron hoy y, claro, estoy contenta a más no poder. Me repito mucho, lo sé. Pero de verdad que pocas cosas me proporcionan tanta alegría y satisfascion como la escritura.


Quedan poco más de dos meses para que mi segunda novela vea la luz. ¡Esto sí que es mágia!😍

lunes, 18 de junio de 2018

La última revisión de "Es medianoche, Cenicienta"

De todas las semanas que conforman este año 2018, el puñetero destino (o quien quiera que se ocupe de estas cosas del azar) quiso que me enviasen la versión editada de Es medianoche, Cenicienta, precisamente, la pasada. Cuando operaban a mi madre en Sevilla y tuve que pasar los días cuidando de ella y con los ánimos poco inclinados del lado de la fantasía y el romance. Cosas del tal Murphy, que le encanta fastidiar. 


Ha sido complicado, pero al final he conseguido no demorarme demasiado con la lectura antes de darle el visto bueno. Ya están montando el ebook y pronto espero ver y poder compartir la portada (¿cómo será? ¿cómo será? ¡Qué intriga!) 
Me habría gustado poder leer esta última versión más relajada y detalladamente. Pero sé que eso me pasaría aún sí hubiese dispuesto de mejores condiciones para hacer la revisión. Soy muy autoexigente conmigo misma cuando de escribir se trata, nuncá sé cuando a llegado la hora de dejar de corregir y depurar el texto. Pero, o se pone un punto y final, de verdad y en serio, o la historia nunca estaría lista para ser compartida. 

jueves, 14 de junio de 2018

La luna (poema)

En la curvatura de la luna,
menguante o creciente, eso da igual.
La que es una cuna de nácar
que mece la noche a su compás.

Sábanas de plata al viento,
barrotes de frío metal,
arrullo de mil lamentos,
infinita soledad.

En la curvatura de la luna
que mira al mundo y lo ve pasar;
que cierra los ojos y sigue durmiendo.
Ahí es donde quiero emigrar.

martes, 5 de junio de 2018

Trabajando en la portada

Ya ha iniciado el proceso de maquetación de la que va ha ser mi segunda novela publicada. La editorial me envió hace unos días un cuestionario con preguntas que debía responder, para que los responsable del diseño de la portada tuviesen suficiente información sobre la historia a la hora de elaborar la cubierta. 
Me lo pasé en grande contestando el formulario, la verdad. No hay nada que a un escritor le guste más que hablar de sus personajes. Por lo menos,  a mí me pasa, os aseguro que si empiezo no paro 😛. Además, esta novela la acabé hace meses (en septiembre del año pasado), y ha sido muy bonito reencontrarme con Berta, Nino y los demás, que aunque no sean protas también tienen su lugar. Una historia se compone de muchos personajes y todos son importantes, aunque luego unos tengan más peso que otros.
De momento no puedo dar mucha información. Adelantar solo que, como creo que ya escribí en alguna otra ocasión, la novela se publicará después de agosto (sin fecha fija aún). Y, ahora sí, como dato nuevo voy a decir que llevará por título Es medianoche, Cenicienta. De ahí el aluvión de alusiones al cuento y de zapatitos de cristal que decoran el blog.
¡Ay! Qué ñoña soy 😖.


Conforme vaya sabiendo más, iré dando detalles. Seguro que sí, porque estoy ilusionada como una niña pequeña. 
¡Qué ganas de ver la portada! 

sábado, 2 de junio de 2018

La valoración de mi lector beta

Cuando terminas de escribir una novela necesitas un lector que te aporte la visión objetiva que tú, como autor, no siempre tienes. El consejo más común es que busques a una persona lejos de tu entorno y que no tenga ligaduras afectivas contigo, para que no influencien su valoración de la obra. Sin embargo, cuando me puse a pensar en alguien que me pudiese ofrecer infinitas dosis de sinceridad, aún a riesgo de ser hiriente, resultó que tenía la solución bien a mano. Supongo que es una regla flexible, después de todo. 
El caso es que es difícil, muy difícil, exponerte a la opinión descarnada que otra persona (conocida de antemano o no) tendrá de tu libro. ¿Y si no le gusta?... ¡¿Y si lo detesta?! ¿Y si considera que soy una pésima escritora? Tiendo a comerme mucho la cabeza, es verdad. Y más, en esta ocasión. Ya comenté en otra entrada que, de todo lo que he escrito, la novela que acabé hace unas semanas ha sido lo más complicado. Lo que me ha tenido más liada y a lo que le he dado más vueltas. Es la historia que más inseguridad me genera cuando pienso en si habré sido capaz de contar lo que quería contar. Por eso también ha sido la que más me ha costado ceder al juicio de mi pozo de honestidad sin fin.
Me daba miedo lo que me pudiese decir. Sí, sí; mucho, lo admito. No tengo la más mínima intención de hacerme la valiente ni la heroína. Ese no es mi papel, soy una mera narradora de aventuras.
Estaba preparada para lo peor (¡Mentira! Nunca se está preparada para eso, pero hice por mentalizarme). De modo que cuando me soltó, sin venir a cuento y de forma completamente inesperada, un "por cierto, me encanta tu libro"... No supe como reaccionar. Ya digo que no era lo que esperaba. Eso sí, una vez superado el impacto, el subidón fue suculento como una pieza de pastel tres chocolates.


Siento una gran vinculación hacia mis historias. No sé si eso es bueno o, por el contrario, padezco algún tipo de síndrome de destete de autor. Pero es así. Todas mis novelas son muy importantes porque, aunque están a años luz de mi realidad, llevan una buena dosis de mí. Son una fantasía íntima que visto de ilusión, la de compartirla con más gente, y se cimienta en mucho trabajo. Gratificante, pero también duro. Aún así, este último (de momento) manuscrito se está ganando un lugar muy especial en mi corazón. Por un lado, por lo mucho que he luchado para sacarlo adelante. Por el otro, por la satisfacción de recibir una primera crítica tan buena como inesperada.